En 1968, el Mes de la Herencia Hispana fue inaugurado como una celebración nacional en los Estados Unidos (EE.UU.). Empezó como una celebración semanal y fue extendida a un mes en 1988. Entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre, EE.UU. honra las culturas y contribuciones de los hispanos y latinos (hagan clic para leer más sobre los matices entre los términos de hispano y latino).
La celebración del Mes de la Herencia Hispana es particularmente importante para el sistema del cuidado infantil. Los latinos son aproximadamente un cuarto de la fuerza laboral del sistema, incluyendo la fuerza laboral del cuidado infantil en el hogar.
Por más de 25 años, Jacqueline Chávez ha brindado cuidado infantil bilingüe a su comunidad como una proveedora de cuidado infantil familiar (o FCC, por sus siglas en inglés). Chávez emigró a EE.UU. desde México, y provee cuidado infantil a familias en su comunidad en el estado de Washington.

“Les doy a los niños un cuidado que es el más parecido al que reciben en sus hogares. Pienso que si no existiera esta posibilidad para los padres, simplemente no podrían trabajar, o se verían obligados a buscar soluciones menos ideales, que perjudicarían a los niños,” dice Chávez. “Yo también soy una persona migrante, que vino a este país en busca de un futuro. Esta es mi forma de apoyar a la comunidad.”
Chávez regularmente brinda cuidado infantil para trabajadores en el campo, una fuerza laboral que es más de un cuarto (28.2%) hispano o latino, según la Oficina de Estadística Laboral de EE.UU. “Los padres entienden el valor del cuidado infantil, en especial cuando la mayoría de ellos son inmigrantes que trabajan en el campo y tienen que seguir horarios muy difíciles, que varían de acuerdo a la temporada y la cosecha,” dijo Chávez. “Yo siempre estoy lista. Extiendo mis horas conforme los padres necesitan para estar a tiempo en su trabajo.”
Cuando se le preguntó cómo honra el Mes de la Herencia Hispana, Chávez dijo, “Siempre me gusta hablar con [las familias] sobre de qué país son para tratar de conocer algo de ellas, sus raíces. Si yo se que son de Guatemala, de El Salvador, de Colombia, de México, entonces yo sé que cosas nuevas tengo que agregar a mi cuidado.”
“Mi objetivo es darle a cada de las familias con las que trabajo un poquito de su cultura. Pregunto por sus comidas, que le gusta al niño a comer, cuál es la comida que [preparan cuando] celebran en una fiesta,” dijo Chávez. “Si es un evento que voy hacer con las familias… yo trato de que el menú sea con diversidad para agradecerles y, de una manera, que ellos sepan que yo los trato con respeto y su cultura es importante. Y a sus niños, mientras estén en mi cuidado, tratar de tener esa influencia y que además conozcan diferentes culturas, porque eso es la diversidad.”
“Eso hace que sientan [las familias] y que digan, ‘mi hijo va a un [programa] donde es como llevarlo a la casa de su abuelita, llevarlo a la casa de su tía’.”
Chávez habla principalmente en español con los niños en su programa, y también ofrece hacerlo en inglés. “Los papás quieren que les hable [a los niños] más en español. Una mamá americana me dijo que le hable [a su hija] en español, todo en español, porque el inglés ya lo va a tener, porque [en la casa hablan] puro inglés. Y la niña salió de mi cuidado con un español muy bueno.”

Dado que la mayoría de los países en América Latina y el Caribe son hispanohablantes, un cuidado y una educación en español son maneras de conectar a los niños con la herencia hispana y latina. Al mismo tiempo, el ser bilingüe es una ventaja para los niños en su desarrollo y su futuro.
Chávez es una de casi un millón de proveedores de cuidado infantil en el hogar latinos en EE.UU., de acuerdo con datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos. En esta celebración del Mes de la Herencia Hispana, reconocemos y celebramos el cuidado brindado por los proveedores latinos, y honramos a las diversas comunidades que apoyan.