La preparación para el kínder no se trata solo de lo académico. Sí, quiero que los niños reconozcan las letras, comprendan conceptos matemáticos básicos y les encanten los libros. Pero también me enfoco en la regulación emocional, la independencia y las habilidades sociales. Les enseño a esperar su turno, a resolver pequeños conflictos, a seguir rutinas y a expresar sus sentimientos con palabras.